Beneath es un juego de terror y supervivencia en primera persona que emerge de las profundidades del océano con una ambición clara: mezclar acción táctica, atmósfera lovecraftiana y una narrativa de supervivencia que ponga al jugador contra sus propios miedos y recursos limitados. Desarrollado por Camel 101 y publicado por Wired Productions, se lanzó el 27 de octubre de 2025 como una propuesta para quienes buscan experiencias intensas en solitario, combinando exploración de entornos submarinos con combate y gestión de recursos bajo una fuerte presión psicológica. La ambientación del título gira en torno a la oceanografía de pesadilla, con estaciones de investigación sumergidas, criaturas grotescas y un tono narrativo que evoca claustrofobia, misterio y desesperación.
Desde su anuncio y participación en eventos como Steam Next Fest, Beneath ha sido presentado como un tributo a los clásicos del survival horror en primera persona, con claros guiños a títulos como F.E.A.R., Resident Evil o Dead Space, aunque con una identidad propia cimentada en la exploración oceánica y la tensión constante de sus escenarios sumergidos. La historia se desenvuelve a través de documentos, audio logs y fragmentos narrativos que el jugador va encontrando mientras lucha por sobrevivir y desentrañar los secretos de una corporación con intenciones siniestras, la Omnium Corporation, que ha manipulado fuerzas que nunca debieron despertarse bajo la superficie del mar.

La narrativa de Beneath se despliega de forma clásica dentro del género de horror: el protagonista, Noah Quinn, es un veterano buceador cuya rutina se ve abruptamente transformada en una pesadilla cuando una expedición rutinaria lo deja atrapado en las profundidades. Su objetivo no es solo escapar, sino entender qué ha ocurrido, salvar a su hija y enfrentarse a una conspiración que amenaza la humanidad misma. A medida que avanza, la línea entre realidad y locura se difumina, introduciendo elementos mentales que complementan la tensión física del combate con terrores psicológicos que recuerdan al estilo lovecraftiano de amenaza cósmica e incomprensible.
Criticar la historia de Beneath implica reconocer dos vertientes: por un lado, la premisa es sólida y tiene potencia como motor narrativo dentro de un survival horror, ofreciendo motivaciones claras y un trasfondo que justifica la progresión. Por otro, la ejecución narrativa sufre cuando se intenta sostener esta ambición con mecánicas y diálogos que a veces se sienten superficiales o repetitivos, y la sensación de misterio puede verse comprometida por la falta de coherencia narrativa en algunos tramos de la campaña. Este contraste entre intención y ejecución narrativa deja la historia en un punto intermedio: atractiva en concepto, pero con altibajos en su desarrollo y resolución.

La jugabilidad de Beneath mezcla elementos de shooter en primera persona con supervivencia clásica y gestión de recursos. Al entrar en el juego, uno se enfrenta a una escasez de munición y suministros que obliga a planificar cada enfrentamiento con cuidado, evitando el combate innecesario y favoreciendo la exploración cautelosa de los entornos. Esta sensación constante de vulnerabilidad es uno de los pilares de la experiencia, generando tensión incluso en los pasillos aparentemente seguros de las estaciones de investigación submarinas.
El combate en Beneath se siente deliberado y, en muchas ocasiones, intencionadamente lento, forzando al jugador a tomar decisiones tácticas en lugar de disparar sin pensar. Aun así, esto no está exento de problemas prácticos: las mecánicas de disparo y la detección de impactos han sido criticadas por algunos jugadores por sentirse poco precisas o anticuadas, lo que puede provocar frustración cuando la intensidad del combate incrementa o cuando los enemigos responden de forma algo predecible. La inteligencia artificial de los enemigos, según algunos comentarios, tiende a ser genérica y repetitiva, reduciendo la sensación de amenaza en ciertos encuentros.
Además del combate, la exploración juega un papel fundamental: los escenarios están diseñados para invitar al jugador a buscar munición, upgrades y pistas sobre la historia, así como rutas alternativas que faciliten la supervivencia. Sin embargo, esta exploración a veces se ve empañada por una sensación de monotonía y backtracking, especialmente en las secciones subacuáticas más largas, donde el ritmo puede decaer y el avance se siente más tedioso que tenso. Aun así, para quienes agradecen un enfoque clásico de survival horror, con recursos escasos y una progresión que premia la paciencia y la observación, Beneath ofrece momentos que capturan esa esencia nostálgica del género mientras mantiene una narrativa que impulsa el interés por descubrir qué hay más allá de cada puerta sellada.

El apartado visual de Beneath trata de equilibrar la atmósfera claustrofóbica con una representación creíble de estaciones submarinas envejecidas, instalaciones de investigación y criaturas abisales grotescas. El juego utiliza su estética para sumergir al jugador en un planeta oscuro y húmedo, con iluminación que juega un papel crucial en generar tensión y sorpresa. Los efectos de luces parpadeantes, los tonos fríos del agua y los reflejos en superficies metálicas contribuyen a una presentación que busca transmitir una sensación de aislamiento y peligro latente.
No obstante, el apartado gráfico no está exento de críticas. Algunos jugadores y reseñas señalan que el juego carece de la pulcritud visual que uno podría esperar de producciones más grandes, mostrando texturas y animaciones que a veces parecen poco detalladas o anticuadas en comparación con otros títulos contemporáneos del género. Además, ciertos bugs o problemas de rendimiento señalan que la ejecución técnica está por debajo de lo deseable en algunos tramos, lo cual puede restar inmersión en momentos en los que la atmósfera y la tensión deberían ser el centro de atención. Estas deficiencias técnicas y la falta de variedad notable en los entornos reducen la potencia visual de una ambientación que, en papel, tiene mucho potencial.

El diseño sonoro de Beneath es uno de los aspectos que mejor sostiene su atmósfera de terror y tensión. El uso de efectos ambientales —el goteo de agua bajo presión, los crujidos de estructuras submarinas que se deforman, el murmullo inquietante de criaturas no identificadas— contribuye a una experiencia inmersiva donde el silencio puede ser tan perturbador como cualquier emboscada enemiga. Estos efectos funcionan en conjunto con una banda sonora que prefiere sugerir peligro a través de tonos bajos, texturas sonoras densas y transiciones abruptas que mantienen al jugador en un estado constante de alerta.
La calidad de los efectos y la mezcla general del audio ayudan a que la inmersión no se rompa incluso cuando los aspectos técnicos visuales flaquean. La ausencia de un doblaje excesivo, y la preferencia por transmitir información narrativa a través de grabaciones y fragmentos ambientales, refuerza el tono atmosférico sin distraer de la tensión principal: sobrevivir y avanzar pese a la amenaza constante que acecha en las profundidades. Aunque no hay una banda sonora memorable al estilo de grandes producciones, el acompañamiento acústico es efectivo y coherente con el propósito del juego.

Beneath es una propuesta ambiciosa que aspira a revivir la esencia del survival horror clásico dentro de un contexto submarino inquietante y misterioso. Su mezcla de combate, gestión de recursos y exploración narrativa puede resonar con aficionados del género que valoran la tensión deliberada, la atmósfera opresiva y la sensación constante de peligro. La ambientación lovecraftiana, con criaturas grotescas y una conspiración humana de fondo, suministra un gancho narrativo atractivo que justifica la progresión a través de estaciones subacuáticas oscuras y traicioneras.
Al mismo tiempo, las limitaciones técnicas, algunos problemas de pulido visual y mecánico, y una repetición de ritmo en ciertos tramos hacen que la experiencia pueda sentirse desigual para quienes esperan un desarrollo impecable o innovador dentro del género. Beneath tiene corazón, ideas y una atmósfera bien definida, pero sus desiguales resultados en ejecución pueden convertir lo que debería ser un descenso fascinante al horror subacuático en un viaje frustrante para algunos jugadores. En definitiva, es un título que brilla más por su intención y atmósfera que por su perfección técnica, y que bien puede encantar a quienes tienen paciencia para sumergirse en sus profundidades y aceptar sus imperfecciones como parte de la experiencia.

