Kill It With Fire! 2 es la secuela del peculiar y divertido simulador de exterminio de arañas, desarrollado por Casey Donnellan Games y publicado por tinyBuild. Este nuevo episodio amplía considerablemente la propuesta original: ya no basta con limpiar una vivienda infestada, porque la amenaza arácnida ha invadido todo el multiverso. Con su lanzamiento en acceso anticipado en Steam en abril de 2024, el juego propone al jugador una experiencia loca, frenética e imaginativa, en la que se mezcla acción en primera persona, destrucción exagerada y armas insólitas para enfrentarse a incontables arañas cósmicas.
El regreso de este simulador conserva el tono irreverente del primer título, pero lo eleva con nuevas mecánicas, modos multijugador y escenarios interdimensionales. La premisa es sencilla y delirante: las arañas ya no están solo en tu casa, sino que han colonizado diferentes universos, y tú eres uno de los exterminadores encargados de devolver el terror arácnido al olvido. La apuesta de tinyBuild y Casey Donnellan es clara: mantener la broma y el caos, pero ofrecer un contenido más grande, variado y pensado para jugar en compañía.

Desde el punto de vista narrativo, Kill It With Fire! 2 no se apunta a las tramas complejas, sino que despliega una premisa cómica pero simbólicamente ambiciosa. El jugador se convierte en un “Exterminador”, contratado para atravesar portales interdimensionales y erradicar arañas que han invadido realidades tan dispares como un pueblo del Viejo Oeste, una mansión encantada o mundos futuristas de ciencia ficción. Este enfoque permite al juego variar mucho en tono y ambientación, dando sensación de aventura total, pero siempre desde una perspectiva lúdica y absurda.
La amenaza de las arañas multiversales se utiliza como justificación para construir misiones muy diversas, cada una con su propia identidad estética y jugable. No hay un villano humano o un mal supremo, sino un ecosistema arácnido que ha crecido sin control, y tú eres quien debe traer el caos inverso para restaurar el orden (o al menos, aniquilar a quienes te dan pánico). Si bien no hay grandes giros dramáticos, la historia cumple su papel de sostener esa locura disparatada, y la sensación de misión cobra fuerza gracias a la variedad de escenarios y objetivos.
También se percibe una intención de humor autorreferencial y gamberro: muchas de las misiones están diseñadas para hacer reír, pero también para poner al jugador en situaciones sorprendentemente creativas. No es simplemente disparar arañas sin sentido, sino hacerlo de formas fantásticas: con pistolas láser, explosiones, vehículos teledirigidos o incluso con técnicas más absurdas, lo que refuerza esa identidad entre acción y comedia trágica-arácnida. En conjunto, la historia funciona como un marco cómico para la jugabilidad, y su sencillez ayuda a que el ritmo no se ralentice con diálogos pesados o excesiva exposición.

La jugabilidad de Kill It With Fire! 2 es el núcleo que sostiene toda la propuesta, y es donde brilla con más intensidad. El juego es en primera persona y propone combates contra arañas por turnos de acción intensísima, pero también con libertad táctica y destructiva. Los exterminadores pueden escalar, saltar, disparar y usar una gran variedad de armas: desde lanzallamas, rifles láser, explosivos, hasta objetos más extraños como vehículos de control remoto para aplastar arañas. Esta diversidad de herramientas convierte cada enfrentamiento en una experiencia casi sandbox: puedes optar por la fuerza bruta, la precisión, o incluso la destrucción creativa.
Uno de los grandes atractivos es la progresión de armas y mejoras tecnológicas. A través de la campaña se desbloquean “mejoras multiversales” que permiten personalizar tu arsenal y adaptarte a diferentes tipos de arañas y dimensiones alienígenas. La curva de progresión invita a experimentar con combinaciones de equipo: un exterminador podría especializarse en quemar todo a su paso, mientras que otro prefiere armas más tácticas o explosivas. Esta libertad aumenta el valor rejugable, ya que cada misión se puede afrontar de formas muy distintas según el estilo que elijas.
Además del combate, el modo cooperativo es una de las piezas más estimulantes del juego. Hasta cuatro jugadores pueden sumarse para abordar la campaña, lo que transforma completamente la experiencia: la coordinación entre exterminadores permite estrategias más elaboradas, compartir armas, cubrirse mutuamente y explorar con seguridad portales multidimensionales. Esta cooperación refuerza la idea de que no solo se trata de matar arañas, sino de hacerlo de forma divertida y descontrolada junto a amigos, lo que aporta mucho al valor lúdico.

Por su parte, el modo PvP llamado Spider Hunt añade una dimensión de competencia: los jugadores pueden elegir ser arañas y enfrentarse a exterminadores. En este modo, los usuarios pueden lanzar redes, esconderse en jarrones o realizar saltos alocados, mientras otros intentan cazarlos con armas potentes. Esta dualidad de roles —humanos vs arañas— genera partidas asimétricas con mucha variedad y caos, haciendo que no siempre sea solo exterminar sino también huir, planear emboscadas o aprovechar la movilidad arácnida.
La exploración es otro elemento importante: cada nivel no se limita a corredores lineales, sino que ofrece zonas amplias, rincones secretos y configuraciones espaciales que invitan a la exploración. No se trata solo de disparar, sino también de moverse, buscar rutas alternas y explotar el entorno para usarlo a tu favor: pisar plataformas, saltar desde alturas o derribar objetos pesados sobre las arañas. Esta verticalidad y libertad espacial contribuyen a la sensación de que cada dimensión es un tablero dinámico para la acción.
Dicho esto, la versión de Early Access revela algunas limitaciones. Al estar en desarrollo, ciertos mapas o armas pueden sentirse incompletos o poco equilibrados. Hay momentos en los que la IA de las arañas no reacciona con la agresividad esperable, o en los que el ritmo de aparición de enemigos no se ajusta perfectamente a las expectativas de caos. Además, algunos jugadores reportan que la gestión del multijugador puede ser desigual: en sesiones cooperativas con cuatro jugadores la saturación de efectos y disparos puede generar confusión o dificultar la puntería con armas más precise.
Aun así, el diseño general de la jugabilidad es muy sólido para un juego en early access: hay un gran margen para crecer, pero la base es divertida, accesible, y suficientemente profunda para mantener el interés. La sensación de progresión, la variedad de armas, los modos multijugador y la destrucción creativa hacen que el juego prometa mucho más de lo que ya ofrece, y la comunidad parece implicada, lo que sugiere que su evolución puede ser muy positiva.

Visualmente, Kill It With Fire! 2 apuesta por un estilo colorido y caricaturesco que combina bien con el tono cómico y exagerado del juego. Los escenarios multiversales varían ampliamente: hay mansiones antiguas, mundos futuristas, entornos del oeste y hasta realidades alienígenas. Esa diversidad estilística ayuda a mantener la frescura en las misiones y refuerza la idea de que las arañas dominan todo el espacio-tiempo. Los modelos de arañas son variados, con diseños que van de lo realista a lo monstruoso, lo que aporta un sentido de amenaza pero también de humor grotesco.
Los efectos visuales de las armas son impactantes: llamas, explosiones, láseres y destrucción de entorno se muestran de manera convincente sin sacrificar rendimiento. Las partículas, el fuego y las explosiones transmiten poder, y al mismo tiempo encajan con la estética algo “cartoon violento” que maneja el juego. No se pretende un fotorealismo, sino una sobresaturación controlada que refuerce el desmadre arácnido.
En cuanto al rendimiento, el juego se comporta con estabilidad y los requisitos son moderados, lo que permite que una buena parte de jugadores acceda sin necesitar hardware de última generación. Aun así, en sesiones con muchos efectos visuales o en multijugador intenso podría haber tirones en máquinas menos potentes, algo típico en títulos con destrucción y partículas abundantes.
También hay algunos detalles menos pulidos: en escenarios muy complejos o con muchas arañas, puede notarse cierta repetición en texturas o una densidad gráfica variable. No obstante, estos compromisos no afectan significativamente la experiencia, porque el diseño general es coherente y logra transmitir la energía caótica del combate arácnido.

El apartado sonoro de Kill It With Fire! 2 está muy en línea con su identidad irreverente. La banda sonora combina temas enérgicos, apuntes de ciencia ficción y momentos tensos que refuerzan la sensación de aventura interdimensional. No es una composición cinematográfica profunda, pero sí cumple su función de acompañar la destrucción, la exploración y el humor de las situaciones.
Los efectos de sonido son especialmente notables: el crepitar de las llamas, el estallido de explosiones, el disparo de láseres y el retumbar de objetos aplastados sobre arañas están trabajados con un buen nivel de detalle. Cada arma suena diferente, lo que ayuda a distinguirlas en medio del caos, y las arañas también tienen su propia paleta sonora: chirridos, pasos, risas malévolas en algunos modos.
En las sesiones multijugador, el diseño de audio funciona bien para avisar de amenazas o para proporcionar retroalimentación: escuchar el zumbido de una telaraña o el sonido distante de una explosión puede influir en tus decisiones estratégicas, como dónde moverte o cuándo atacar. El sonido ambiental se siente vivo: los niveles resonantes, los ecos en mansiones o las ondas sonoras en mundos alienígenas aportan profundidad a los mapas y refuerzan la inmersión.
En cuanto a diálogos, Kill It With Fire! 2 no depende de un guion dramático extenso; más bien hay líneas puntuales, frases divertidas y algunos comentarios irónicos de exterminadores o narradores. Este enfoque ligero evita cargar la experiencia con peso narrativo y permite que el humor y la acción dominen la escena. La mezcla sonora global logra un buen equilibrio entre comedia, acción, y una ambientación que no deja de sentirse viva y algo loca.

Kill It With Fire! 2 ofrece una propuesta clara y audaz: llevar la lucha contra las arañas a una escala multiversal con armas absurdas, cooperación y PvP. No es un juego para los amantes del realismo ni de la simulación sobria: su fuerza está en el caos controlado, la destrucción creativa y la comedia exagerada. La narrativa no es profunda, pero sirve perfectamente como excusa para el espectáculo arácnido.
En jugabilidad brilla por su variedad de armas, progresión de mejoras, libertad táctica, multijugador cooperativo y competitivo, y la posibilidad de explorar muchos mundos. Algunos detalles técnicos pueden pulirse (IA, rendimiento en combates intensos), pero la base es sólida. Visualmente es atractivo con su estilo caricaturesco y efectos vistosos, y su sonido refuerza la energía del juego.
Para quienes disfrutaron del primer Kill It With Fire, esta secuela ofrece un paso adelante significativo: más armas, más escenarios, más modos, y una escala que trasciende la casa para llevarte a través del multiverso. Para nuevos jugadores, especialmente los que no temen un poco de absurdo, puede ser un título ideal para jugar solo o con amigos, reír mucho, destruir telarañas con llamas o láseres, y vivir momentos tan ridículos como satisfactorios. En definitiva, Kill It With Fire! 2 es una experiencia de acción ligera, divertida y disparatada, con suficiente ambición como para merecer la atención de quienes buscan algo más que un shooter convencional.

