DeadWire es un shooter táctico de vista cenital desarrollado por Shotgun Anaconda y publicado por The CoLab, lanzado en septiembre de 2025. El juego combina acción rápida con mecánicas de hacking, situando al jugador en un mundo urbano y violento donde la interacción con el entorno es clave para superar desafíos. DeadWire destaca por su enfoque en la estrategia táctica dentro de combates intensos, permitiendo al jugador manipular el entorno para generar reacciones en cadena y eliminar a múltiples enemigos de manera efectiva. La propuesta se centra en ofrecer una experiencia de acción estratégica que recompensa la planificación, la observación y la creatividad en la utilización de habilidades.
El juego se posiciona dentro de un subgénero que combina shooters top-down con elementos de acción-adventure y roguelike, incorporando características de hackeo que influyen directamente en el combate. Esta fusión permite que cada enfrentamiento sea único, ya que el jugador puede decidir cómo abordar las situaciones mediante el uso de armas, habilidades de hackeo y el entorno circundante. DeadWire se presenta como un título que desafía al jugador a pensar de manera táctica mientras mantiene un ritmo vertiginoso de acción.

La narrativa de DeadWire sigue a Wire, un hacker hábil que busca vengarse de las bandas criminales que amenazan su ciudad y rescatar a su mentor secuestrado. La historia se desarrolla a través de una serie de niveles lineales, cada uno con objetivos claros y situaciones que requieren tanto combate como el uso creativo del hackeo. La trama, aunque directa, ofrece un contexto suficiente para justificar la violencia estilizada y las interacciones estratégicas, creando un entorno urbano y peligroso que refuerza la tensión de cada enfrentamiento.
El enfoque narrativo se centra en la acción y la motivación del protagonista, evitando interrupciones excesivas con largas escenas cinemáticas. Los diálogos y eventos breves proporcionan la información necesaria para mantener al jugador inmerso en la historia, mientras que la estructura lineal permite que la narrativa fluya al ritmo del combate y la exploración. La historia de DeadWire, aunque no compleja, es efectiva al motivar al jugador y contextualizar la progresión de niveles y el desarrollo de habilidades del personaje.

La jugabilidad de DeadWire se centra en combates tácticos de vista cenital, donde el jugador combina disparos, granadas, ataques cuerpo a cuerpo y habilidades de hackeo para superar a enemigos fuertemente armados. Cada entorno está diseñado para ser manipulable, permitiendo desencadenar reacciones en cadena que eliminan múltiples enemigos de forma creativa. La combinación de hackeo y armas tradicionales ofrece una profundidad estratégica notable, ya que el jugador debe evaluar constantemente la posición de los enemigos, los obstáculos y los elementos interactivos del escenario para maximizar la efectividad de sus acciones.
El juego recompensa tanto la acción directa como el enfoque táctico. Se pueden enlazar enemigos con dispositivos electrónicos para eliminar a varios adversarios de un solo golpe o crear trampas usando el entorno, lo que incentiva la experimentación y la observación detallada de cada mapa. La progresión de Wire incluye mejoras en sus habilidades de hackeo y en el uso de armas, lo que permite personalizar el estilo de juego y adaptar la estrategia a las situaciones cambiantes.
Además, DeadWire incorpora mecánicas de sigilo y toma de decisiones rápidas que enriquecen la experiencia de juego. Los jugadores pueden elegir un enfoque agresivo, aprovechando el poder destructivo del hackeo, o uno más calculador, utilizando cobertura y ataques selectivos para controlar el flujo del combate. La integración de estos elementos genera un ritmo vertiginoso donde cada acción cuenta, y la necesidad de reaccionar y planificar simultáneamente mantiene al jugador comprometido. Los niveles están diseñados para ofrecer variedad y desafío, asegurando que la combinación de habilidades, armas y hackeo permanezca fresca y estimulante a lo largo de la experiencia.
La interfaz es clara y funcional, mostrando la información crítica sobre enemigos, objetivos y habilidades disponibles sin abrumar al jugador. Los controles responden de manera precisa, permitiendo que los movimientos, disparos y hackeos se ejecuten de forma fluida incluso en situaciones de acción intensa. La jugabilidad de DeadWire destaca por su equilibrio entre accesibilidad y profundidad estratégica, ofreciendo una experiencia desafiante, satisfactoria y muy dinámica que premia tanto la creatividad como la habilidad.

DeadWire utiliza gráficos pixel art en 2D con perspectiva top-down, combinando un estilo retro con efectos visuales modernos para representar explosiones, disparos y habilidades de hackeo. Los niveles están diseñados con un alto nivel de detalle en ambientes urbanos, incluyendo elementos destructibles y objetos interactivos que afectan directamente la jugabilidad. Esta claridad visual es crucial, ya que permite al jugador identificar rápidamente amenazas, oportunidades y rutas estratégicas durante el combate.
Los personajes y enemigos son fácilmente distinguibles, y cada tipo de adversario presenta un diseño visual que refleja su comportamiento y capacidades. Los efectos de hackeo y las reacciones en cadena están representados con claridad, asegurando que las consecuencias de las acciones del jugador sean siempre comprensibles. En conjunto, los gráficos de DeadWire logran un equilibrio entre estética retro, funcionalidad y dinamismo visual, reforzando la experiencia de acción y estrategia sin sacrificar la claridad táctica.

El apartado sonoro de DeadWire contribuye significativamente a la inmersión y la tensión del juego. La banda sonora combina temas electrónicos y urbanos que refuerzan el ambiente cyberpunk y la sensación de urgencia durante los combates. Los efectos de sonido, desde disparos y explosiones hasta los ruidos de dispositivos hackeados, proporcionan retroalimentación inmediata y aumentan la comprensión de las interacciones en el entorno.
Aunque el juego no enfatiza un doblaje extenso, los efectos sonoros y la música cumplen eficientemente la función de guiar al jugador y reforzar la acción. La atención a los detalles auditivos, como el zumbido de los sistemas hackeables o el impacto de los ataques, contribuye a la sensación de control y a la satisfacción de ejecutar estrategias complejas. En conjunto, el sonido de DeadWire complementa la jugabilidad y la narrativa, generando una experiencia sensorial intensa y coherente.

DeadWire se presenta como un shooter táctico sólido y creativo, destacando por su combinación de combate frenético, hackeo estratégico y manipulación del entorno. La historia proporciona un contexto efectivo y motivador para la acción, mientras que la jugabilidad sobresale por su profundidad, variedad de opciones tácticas y ritmo vertiginoso, manteniendo al jugador constantemente comprometido y desafiado.
Los gráficos pixel art combinan claridad, estilo retro y dinamismo visual, facilitando la comprensión de la acción y reforzando la inmersión. El apartado sonoro, con música atmosférica y efectos precisos, complementa la experiencia, aumentando la tensión y la satisfacción de las interacciones estratégicas. DeadWire ofrece una experiencia de acción estratégica completa, que recompensa la creatividad, la planificación y la ejecución hábil, resultando atractiva tanto para jugadores veteranos como para quienes buscan un shooter top-down dinámico y tácticamente desafiante.

