Trepang 2 es un shooter en primera persona desarrollado por Trepang Studios, un pequeño equipo basado en Vancouver, Canadá, y publicado por Team17 en junio de 2023. Nació como un proyecto personal en 2016, con la intención de aprender Unreal Engine, y fue tomando forma gracias a demos públicas que atrajeron a más desarrolladores. A lo largo del desarrollo se incorporaron herramientas clásicas del género, como el bullet time (tiempo bala) y elementos de sigilo, así como una IA enemiga sofisticada que recuerda a juegos como FEAR. El resultado es un videojuego centrado en el combate frenético, la acción estilizada y una atmósfera intensa, presentado como sucedáneo espiritual de los shooters de principios de los años 2000.

En Trepang 2 encarnas al Sujeto 106, un soldado con habilidades sobrehumanas que despierta sin memoria en una instalación de la corporación Horizon. Liberado por un grupo militar clandestino llamado Task Force 27, te unes a ellos para combatir a tu antiguo captor. La historia te lleva a través de misiones en instalaciones secretas, clínicas, castillos y bases soviéticas hasta culminar en un enfrentamiento nuclear desesperado. A pesar de su tono directo y sin pretensiones filosóficas, el guion ofrece momentos de misterio, giros argumentales y elementos sobrenaturales, especialmente en los drones recogibles que pueden expandir información sobre el universo del juego. La narrativa no busca una exploración profunda de personajes, pero sí funciona como un vehículo para el combate y mantiene un ritmo sólido. El desenlace, que muestra tanto sacrificio como continuación, no aburre y da justicia al diseño de misiones.

El núcleo de Trepang 2 reside en su combate agitado y dinámico. El control es fluido, con opciones para deslizarse, esquivar, hacer parry e incluso luchar cuerpo a cuerpo, lo que se integra con un estilo cercano al gun-fu. El sistema de tiempo bala (Focus) y la invisibilidad permiten afrontar situaciones con variedad táctica, desde combates frontales hasta enfoques más sigilosos. Las armas están muy bien implementadas, desde pistolas hasta lanzagranadas, y pueden equiparse con accesorios como mirillas o silenciadores. El cambio de una a dos armas en cada mano añade otra dimensión al combate.
La IA es notablemente inteligente: los enemigos flanquean, cubren áreas y lanzan granadas, obligando al jugador a mantenerse en movimiento y no depender solo de disparos directos. Esta inteligencia eleva los tiroteos y hace que cada encuentro sea exigente.
El diseño de niveles combina pasillos cerrados con arenas más abiertas, otorgando variedad de ritmo y desafíos. No hay un exagerado componente exploratorio, pero sí suficientes atajos y rutas para sentir cierta libertad. La inclusión de misiones secundarias, un modo horda y un simulador aumenta la rejugabilidad, aunque la campaña principal es bastante breve, rondando las 5-8 horas.
En términos generales, el gameplay ofrece una sensación de poder enorme, con estrategia y versatilidad para afrontar combates de múltiples estilos, y recuerda en ocasiones a Doom Eternal por su ritmo frenético.

Trepang 2 destaca visualmente dentro de lo que un equipo indie puede lograr hoy. El motor Unreal Engine 4 permite efectos impactantes como salpicaduras de sangre, partículas, destrucción ambiental y sombra dinámica. Las texturas de armas, escenarios —ubicaciones que van desde prisiones hasta castillos o instalaciones árticas— y los efectos al disparar o usar habilidades son de gran nivel.
La iluminación juega un papel central, con tintes neones, luces frías o ambientes cenitales que acentúan la atmósfera de thriller de terror. Aunque en algunos sistemas se detectan problemas de clipping, pop-ins o físicas raras en cuerpos caídos, el rendimiento suele ser sólido, incluso en equipos modestos.
En conjunto, Trepang 2 logra una estética pulida que roza lo AAA en lo visual, sin dejar atrás la identidad oscura, violenta y estilizada que busca transmitir.

El diseño sonoro es ambicioso y efectivo. Las armas suenan contundentes y pensadas para transmitir potencia, resultando satisfactorias y dramáticas. El estudio ha mezclado explosiones, sonido foley y reverberación dinámica para cada entorno, lo que aumenta la inmersión.
La banda sonora se compone de elementos tensos y ambientales, que marcan el carácter del combate. No hay canciones memorables, sin embargo, contribuyen a mantener el ritmo y la presión en los momentos clave. Algunos análisis han señalado cierta inconsistencia en el volumen o mezcla de efectos, pero en general el balance es adecuado.
El doblaje en inglés está bien ejecutado, especialmente en las voces enemigas que advierten flanqueos u ordenan retirada, lo cual es funcional y coherente. Aunque no hay una historia hablada extensa, el tono y ejecución aportan carisma sin distraer.

Trepang 2 es un homenaje moderno a los shooters intensos de principios de siglo, con una jugabilidad que mezcla combate ágil, gun‑fu, sigilo y habilidades sobrehumanas. Su historia cumple como excusa para la acción, con momentos cinematográficos y una narrativa fragmentaria bien integrada. El gameplay es su fuerza principal, con IA inteligente, buena variedad de armas y una sensación de poder que apela al tiempo bala y la expresión personal en combate.
Visualmente ofrece una sobria pero impactante experiencia gráfica con Unreal Engine 4, repleta de efectos, texturas realistas y una iluminación espectacular. Aunque surgen algunos errores técnicos, el rendimiento es notablemente estable. El sonido complementa la acción con sonidos de armas contundentes, ambientes inmersivos y doblaje funcional, aunque sin piezas musicales memorables.
Trepang 2 no aspira a reinventar el género, pero logra consolidar una experiencia satisfactoria, exigente y estilosa dentro del ecosistema indie. Su principal virtud es el combate visceral, la tensión constante y una puesta en escena que logra que sus pocos defectos técnicos pasen a segundo plano. Para quienes echan de menos el rush de los shooters intensos y no temen la violencia gráfica, Trepang 2 ofrece una dosis concentrada, entretenida y memorable que deja con ganas de más.

