Análisis de IREM Collection Volume 3

IREM Collection Volumen 3 es la tercera entrega de la serie de recopilatorios de ININ Games que rescata títulos clásicos del legendario estudio IREM. Llegó en julio de 2025 a plataformas actuales, incluidos Nintendo Switch, PlayStation y Xbox. Este volumen reúne tres shoot ‘em ups horizontales que no solían estar disponibles fuera de Japón: Mr. Heli/Battle Chopper, Mystic Riders y Dragon Breed. A diferencia de algunos recopilatorios extensos, esta edición es compacta pero moderna, ya que incluye mejoras como guardado rápido, rebobinado, filtros visuales y tablas de puntuación en línea, buscando equilibrar nostalgia y usabilidad actual.

Al tratarse de un compendio de juegos arcade de los años ochenta y noventa, no hay una historia continua ni profunda que atraviese el volumen. Cada título plantea una premisa muy básica: pilotar un helicóptero con cara en Mr. Heli, surcar cielos mágicos en Mystic Riders, o montar un dragón en Dragon Breed. La colección busca capturar la esencia del arcade clásico, donde la narrativa apenas es un pretexto para el combate y el desafío. Esa sencillez se mantiene fiel a su propósito: ofrecer una experiencia directa, sin florituras, con la historia justo lo necesario para contextualizar la acción arcade arquetípica.

La jugabilidad es el corazón de esta colección. En Mr. Heli/Battle Chopper se añade un elemento estratégico al extraer gemas destruyendo bloques y adquirir mejoras con ellas. La versión de PC-Engine introduce ligeras diferencias en ritmo y controles, y es destacada por ser más accesible sin perder desafío. Mystic Riders, un shooter de fantasía en cooperativo, permite lanzar hechizos, usar la escoba como boomerang, y alternar elementos mágicos. A pesar de su estética ligera, puede ser exigente en dificultad normal. Dragon Breed introduce un giro distintivo: montar un dragón que puede doblarse, envolviendo enemigos y proyectiles. Si bien se siente inspirado por R-Type, su mecánica y combates lo hacen singular, aunque exige precisión ante oleadas letales.

La colección añade mejoras modernas que suavizan la experiencia sin diluir su reto arcade. Guardado rápido y rebobinado permiten redimir errores, filtros visuales dan opción de estética CRT, y hay modos casuales con trampas para un recorrido menos duro. La dificultad sigue siendo elevada, apta para quienes disfrutan de la exigencia arcade, aunque algunos pueden considerarla demasiado exigente en Dragon Breed y Mr. Heli.

Visualmente, los tres juegos conservan su pixel art intacto, con estética propia de la era arcade. Mr. Heli destaca por su pixel art detallado, colores vivos y movimiento fluido del helicóptero. Mystic Riders aporta un look vibrante y fantasioso, con efectos visuales llamativos, especialmente en cooperativo. Dragon Breed presenta fondos más oscuros, escenarios alienígenas y jefes masivos, generando una atmósfera épica dentro de su modestia técnica.

La emulación es sólida y establece un punto visual nítido, incluso cuando se añaden filtros que recrean la sensación CRT. Algunos críticos resaltan pequeños artefactos gráficos en la versión de Switch de Mr. Heli, pero no empañan el conjunto. Se mantiene la fidelidad original, adaptada con pulido técnico, sin apostar por restauraciones que modifiquen su carácter retro.

La colección respeta las pistas sonoras chiptune originales, caracterizadas por melodías intensas y atmosféricas. Los efectos de disparos, explosiones y uso de poderes siguen siendo contundentes, transmitiendo esa sensación de acción frenética propia de los arcades clásicos. Mystic Riders añade un fondo musical más alegre, mientras que Dragon Breed se inclina por tonos sombríos, reforzando la atmósfera épica.

No incluye doblaje, pero los sonidos y jingles transmiten personalidad, como los gemidos de jefes o efectos mágicos en Mystic Riders. Los filtros visuales también permiten modificar ecualización y saturación, ayudando a recrear esa sensación de cabina arcade.

IREM Collection Volumen 3 es un recopilatorio compacto pero sólido de shoot ‘em ups clásicos, rescatando tres juegos poco difundidos en Occidente. No hay una historia central, pero cada juego entrega su premisa arcade de forma efectiva. La jugabilidad brilla con su variedad: desde la exploración estratégica de Mr. Heli, el cooperativo mágico de Mystic Riders y la acción táctica de montar un dragón en Dragon Breed. Las mejoras modernas maximizaron su experiencia sin alterar la dificultad original, aunque la exigencia puede ser intimidante para principiantes.

Gráficamente mantiene intacta su narrativa visual pixelada, con emulación fiel y filtros que permiten recrear sensaciones retro. Los efectos sonoros y la música chiptune conservan su intensidad original, aportando la contundencia y atmósfera propia de los arcades.

En conjunto, la colección ofrece un embrión de nostalgia arcade que, pese a su brevedad, se defiende con personaje. No ofrece extras históricos ni una narrativa profunda, pero cumple su cometido: preservar y reintegrar a tres shooters ingeniosos y diversos. Dos de ellos son joyas ocultas, y aunque el precio puede parecer alto por solo tres juegos, los retos, modos y añadidos la hacen valiosa para fans del género. Este volumen confirma que Irem supo innovar en su época, y que hoy sigue siendo disfrutable con las herramientas adecuadas.